“ALIMENTA TU ESTIMA PERSONAL”

-La sociedad te empuja a que tu estima personal esté basada en lo externo, en la marca de tu ropa, en los kilos que pesas y en la cantidad de hombres que gustan de vos. Sin embargo a medida que pasa el tiempo en la vida de una mujer, lo que más se valora es la belleza de su forma de ser.

-No contamines esta belleza con nada, conservá y cuidá tu paz interior.

-Que esta paz se vea reflejada en tu vida cotidiana.

-Escúchate cuando hablas refiriéndote a vos misma. Si hay actitudes que necesitás cambiar para que lo que tengas para decir de vos sea bueno, empezá a cambiarlas. Y comenzá a hablar buenas palabras sobre tu persona.

-No seas dura con vos misma. ¿Estás segura de que todos esos pensamientos malos que tenés acerca de vos tienen razón de existir?

-No te presiones tratando de ser “perfecta”. Bajá el nivel de exigencia que tenés para con los demás así podrás ser más tolerante también con los errores que vos cometés. Los errores te sirven para darte cuenta de aquello que te conviene cambiar.

-Enfócate en las cualidades que considerás tener y poténcialas, sobre todo las que tienen que ver con tu carácter. Si son de índole estética, no las exageres cayendo en el exhibicionismo.

-Disfrutá de los logros que vas teniendo en todas las áreas de tu vida. Tené en cuenta que te sentirás mucho más gratificada sabiendo que esos logros no significan daños innecesarios a otros.

-No te dejes controlar por el materialismo, la influencia de las modas y la obsesión por ser sexy.

-Tratá de ir soltando los recuerdos dolorosos y ver hacia adelante con la esperanza siempre puesta en que vendrá algo mejor.

-Cortar con tus malos hábitos levantará la estima que tenés de vos.

-Hacéte al menos una propuesta diaria para mejorar tu día y cumplíla.

-No permitas que los mensajes de derrotismo de tu alrededor opaquen el brillo de tu espíritu.