“CUIDÁ TU CUERPO”

- Todo lo bueno que sumes para fortalecer tu espíritu, repercute en beneficios para tu cuerpo.

-Proponete que tus pensamientos, deseos y hábitos mejoren, y tu cuerpo también irá creciendo en salud.

-Tratá de que los años que vas sumando en tu cuerpo se traduzcan en sabiduría.

-Cada etapa de la vida de tu cuerpo tiene un por qué, en la juventud necesitás del empuje físico, en la madurez necesitás la experiencia.

-No pases demasiadas horas con abstinencia de comida.

-Dormí una siesta al menos de 30 minutos diarios para mejorar tu calidad de vida y rendimiento mental.

-Hacé una pausa antes de llevarte comida o bebida a la boca, vas a poner eso adentro de tu cuerpo, va a ir a cada órgano, hacelo a conciencia.

-No te acostumbres al sedentarismo. Caminá, tómalo como un tratamiento de salud.

-Hacé un recorte de calorías innecesarias ingeridas a lo largo del día.

- La forma en que comes dice mucho de tu estado interior y de tus emociones. Si notás que algo no está funcionando bien, consultá con alguien que maneje este tema. No te encierres.

-Prestá atención si tu cuerpo da señales de molestias de cualquier tipo y consulta con un médico de confianza.

-Hacete chequeos médicos anuales o semestrales según el tipo de análisis que te indiquen.

-Visitá una nutricionista para te haga tu plan de alimentación ideal para tu conformación física y orgánica al menos una vez al año.

-Tu cuerpo es la casa de tu espíritu mientras estás aquí en la tierra. Como a todo hogar podés tratar de mantenerlo en las mejores condiciones posibles.

-Aumentá el consumo de frutas y verduras. Ve en ellas un elixir de larga vida que te regala la Creación, son joyas de la naturaleza. Prepara batidos, jugos, licuados y agrégales un poco de una buena miel. Realmente medicina pura. Pregúntale a tu médico si tienes dudas.

-Fortalecé tu sangre comiendo un poco de carne roja por semana. El hierro que viene de la misma aumentará tus glóbulos rojos favoreciendo la oxigenación de tus órganos. Podés complementar el resto de la semana con lentejas hervidas, así de simple. Es maravilloso cuando empezás a darte cuenta de cómo la naturaleza te provee para el sostenimiento de tu cuerpo. Consultá con tu nutricionista.

-¿Tomaste conciencia de la bendición que es tener agua al alcance de tu mano? Cada vez que bebas un vaso de agua en buen estado, estás tomando vida.

-Evitá el alcohol, sobre todo si reconocés que comenzando con una copa perdés el control para evitar las que siguen. Una cosa es tomar una copa de vino cada tanto en alguna ocasión especial, pero si necesitás darte ánimo con alcohol en cada momento social o a solas en que te encuentres, estás en peligro. Debes saber que hay una enorme cantidad de personas que funcionan así, no te cargues de vergüenza ni de culpa, pero sí buscá a una persona de confianza o grupo de ayuda a quien contarle esto que te está pasando para atender la necesidad que está detrás de la toma de alcohol.