“INTENTÁ SER LA MEJOR ESPOSA”

-Vos podés ser esa esposa que da felicidad. Créetelo.

-Respetá a tu esposo. El respeto es la base de cualquier buena relación.

-Involúcrate con la planificación y organización de todos los integrantes de tu familia.

-Tratá de dejar las tareas de la casa fuera de los momentos, a veces escasos, en que estás a solas con tu esposo.

-Procurá que el tiempo de compartir la comida sea de paz.

-No descuides tu arreglo personal frente a tu esposo por el solo hecho de que “ya te conoce bastante”.

-No descargues agresiones sobre tu compañero de vida, él está para acompañarte no para padecerte.

-Que tus hijos no sean motivo de enfrentamientos, tratá de llegar a acuerdos en su crianza.

-Que tu hogar sea un lugar que den ganas de estar y no de salir corriendo. Protegé los tiempos que comparten en casa.

-Tratá de encontrar acuerdos en los gustos respecto de las salidas. Es más importante como se encuentran ustedes al estar acompañándose mutuamente que el lugar al que van. Ceder bastante sin rencores es la clave.

-Déjate tiempo para salir a caminar y conversar con él como amigos, relajadamente y poniéndole interés. Esto tan simple los va a unir más el uno al otro.

-Aunque te cueste interpretar lo que él siente, tratá de salir de tu espacio mental para meterte en el de sus necesidades. A veces, simplemente callar es lo que mejor efecto causa.

-Dejálo ser “cabeza de familia” y no invadas su rol de varón. Aprópiate con confianza del tuyo de mujer. Es un asunto que da para una charla íntima entre ambos.

-Tratá de ir a dormir con él por las noches y no llegar al cuarto cuando el ya está dormido. Hacer de esto una costumbre puede generar resentimientos en la relación de pareja.

-Demostrále cariño con un trato alegre y de camaradería como cuando eran novios.

-Evitá pelearte con tu esposo por terceros. Ponerse enfáticamente a favor o en contra de alguien puede perjudicar el buen momento que estén pasando.

-No converses sobre problemas de dinero dentro de tu hogar. Es preferible salir a tomar un café con él y hacer cuentas lejos del dormitorio.

-¡Estate atenta a que no se apague el fuego! Sinceridad, amistad, compañerismo y pasión física despiertan una hoguera. Mantené la llama encendida aunque lleven muchos años juntos.