La escuela

La verdad es que no me iba muy bien en la escuela. Mis cuadernos tenían manchones de tinta y agujeros por borrarlos con fuerza. Me veo frente a esas hojas, realmente, sufriendo, y mi mamá también. La maestra la llamaban bastante seguido para ir a hablar con ella. Eso sí, la poca programación que había en la televisión en aquel momento la conocía toda, y los nombres de los artistas de las películas, uno por uno. Películas argentinas, mexicanas, novelas, Doctor Cándido Pérez, Señoras, Mis hijos y yo, y otros programas por el estilo, Tropicana Club, Odol pregunta ¡De eso sabía todo!, me atrapaba la televisión.